El Colegio Johannes Kepler llevó a cabo una Escuela de Familias enfocada en el acoso escolar (bullying), un espacio formativo y de sensibilización que permitió a madres y padres comprender mejor esta problemática y reflexionar sobre su rol en la prevención y acompañamiento de los estudiantes.
Durante el encuentro se explicó qué es el acoso escolar, definiéndolo como una agresión intencional, repetida y prolongada en el tiempo, en la que existe una relación de desigualdad que impide a la víctima defenderse. Se analizó cuándo una situación puede considerarse bullying y la importancia de identificarlo a tiempo.
Uno de los ejes principales fue el reconocimiento de las formas de acoso, entre ellas:
- Verbal, como insultos, burlas o ridiculización constante.
- Físico, incluyendo empujones, golpes o daño a pertenencias.
- Social o relacional, que se manifiesta en la exclusión, humillación pública o el aislamiento deliberado.
También se abordó quiénes intervienen en una situación de acoso: el agresor, la víctima y los observadores, haciendo énfasis en la llamada ley del silencio, donde el miedo, la vergüenza o la normalización de la violencia impiden que se actúe.
La jornada permitió reflexionar sobre las consecuencias del acoso escolar, que afectan no solo a la víctima —con impactos en su autoestima, bienestar emocional y desempeño escolar— sino también al agresor, a los observadores y al entorno educativo en general, deteriorando la convivencia y el clima del aula.
Finalmente, se destacó que la prevención comienza en casa y se refuerza en el colegio, promoviendo el diálogo, la empatía, la escucha activa y la acción oportuna frente a cualquier señal de alerta.
Con este espacio, el JK reafirma su compromiso con una educación integral que cuida el bienestar emocional de sus estudiantes y fortalece el trabajo conjunto entre familia y colegio para construir entornos seguros, respetuosos y libres de violencia.
