El pasado viernes 3 de julio, los estudiantes de la Promoción 2026 vivieron uno de los momentos más emotivos de su paso por el Colegio Johannes Kepler: su última siembra dentro del campus.
Acompañados por sus familias, amigos, docentes y autoridades, los futuros graduados sembraron árboles como un símbolo del crecimiento, los aprendizajes compartidos y la huella que dejan en la institución que los acompañó durante una de las etapas más importantes de sus vidas.
Esta tradición representa mucho más que una actividad ambiental. Es un acto de gratitud, de pertenencia y de compromiso con el legado sostenible que caracteriza al Johannes Kepler, recordando que cada estudiante deja una marca que continuará creciendo con el paso del tiempo.
Entre abrazos, fotografías y palabras de agradecimiento, la jornada se convirtió en un espacio para recordar historias, celebrar amistades y despedirse del campus que durante tantos años fue su segundo hogar.
Con cada árbol sembrado, la Promoción 2026 dejó una huella viva que seguirá creciendo junto a las futuras generaciones de estudiantes JK.
