Los estudiantes de noveno grado disfrutaron de tres días de aprendizaje vivencial en el marco del programa de Desarrollo Sostenible, una experiencia diseñada para fortalecer su liderazgo, conciencia ambiental y trabajo colaborativo en uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta: el Chocó Andino.
Durante esta inmersión, los jóvenes trabajaron en el reconocimiento de sus fortalezas personales y cómo estas aportan al equipo, aprendieron a gestionar el tiempo y participaron en dinámicas que reforzaron su identidad grupal. Recibieron capacitación en supervivencia en la naturaleza, así como formación en primeros auxilios, aplicándolos en contextos reales dentro de senderos naturales.
El programa incluyó actividades de emprendimiento turístico sostenible, talleres sobre biodiversidad, avistamiento de aves, identificación de especies y el fascinante proceso de crianza de mariposas en Kapari. Además, trabajaron en el huerto sostenible, conocieron el funcionamiento del tratamiento de aguas en Río Blanco y exploraron los principios de los bosques sostenibles en el ecosistema húmedo tropical.
Una de las experiencias más significativas fue la pesca artesanal, acompañada de retos grupales que pusieron a prueba su capacidad de cooperación, estrategia y resolución de problemas.
El momento más emotivo llegó cuando, tras una reflexión de la directora del programa, Marcela Suárez, sobre el papel de los estudiantes como agentes de cambio, el grupo entonó espontáneamente y con gran entusiasmo el Himno del JK, demostrando identidad, sentido de pertenencia y compromiso.
Estas vivencias fortalecen la unión del grupo, su conexión con la naturaleza y la convicción de que cada uno tiene el poder de contribuir a un mundo más sostenible.
